Siento
frío. Digo que lo siento, porque no estoy seguro de que lo haga. De hecho no
estoy seguro de nada. Es ese frío que se mete en los huesos y no puedes evitar
ni acumulando capas de ropa. Ese frío húmedo que te invade poco a poco y contra
el que no puedes hacer otra cosa que tiritar. ¿Tirito de frío o tiemblo de
miedo? Eso tampoco lo tengo claro.
Chocolate
caliente y ella. Me imagino con una taza de chocolate caliente entre mis manos
y unos calcetines gordos, de esos que puedes utilizar sin zapatillas incluso en
las casas de montaña. La chimenea manteniendo la sala cálida, acurrucándome
frente al fuego, con su cabeza apoyada en mi pecho, escuchando el crepitar de
los troncos mientras las llamas bailan centelleantes a un ritmo caprichoso que
provoca ese vaivén hipnótico que me mantiene embelesado. Ese es el calor que me
gustaría sentir. Ese calor que está tan cerca y a la vez tan lejos.
El refugio
estará apenas medio kilómetro ladera abajo, pero soy consciente de que es
difícil que llegue a alcanzarlo. No son los quinientos metros de montaña que
tendría que recorrer los que me preocupan, son los metros de nieve con los que
el alud me envolvió los que me hacen asumir que todo terminará pronto.
Frío, tristeza y desesperación es lo que yo sentiría en su lugar. Ignoro si la chica está realmente esperándolo o su imaginación se la está jugando, porque si lo que imagina es lo que le esperaba, es para morir llorando.
ResponderEliminarGran relato.
Un abrazo.
Supongo que esas situaciones te tienen que pasar mil cosas por la cabeza, no solo esa película de tu vida que siempre nos explican.
EliminarUn abrazo
Con lo friolera que soy no puedo imaginar nada peor que ese encierro bajo metros de nieve. Dicen que la muerte por congelación es dulce e indolora, pero eso debe de ser ya el momento mismo de morirse. Hasta entonces, el frío tiene que ser insoportable.
ResponderEliminarHermoso relato que no se sabe hacia dónde va y sorprende con su final.
Un beso.
El frío casi siempre puede combatirse, el problema llega cuando no es posible.
EliminarGracias Rosa.
Un abrazo
Quizás por eso le llamen "muerte dulce" a la muerte por hipotermia,... en todo caso creo que es un bonito y grato último recuerdo...
ResponderEliminarNota.- David, si activas el apartado de seguidores en la configuración del blog nos llegarán avisos de tus nuevas entradas. Ahora al desaparecer G+ me es imposible hacer un seguimiento de la actividad en el blog de mucha gente.
Un abrazo!
Disculpa, veo que ya lo tienes. Ahora me llegarán todas tus entradas!
EliminarGracias Norte!!! Si, lo active después de tu sugerencia en mi relato anterior.
EliminarUn abrazo.